Cáncer de mama precoz

Taconeras, acabo de leer una noticia que me dejó impactada y que tengo que compartirla con ustedes. Se trata de una niña estadounidense que, con sólo 10 años de edad, tiene cáncer de mama y actualmente está en tratamiento con quimioterapia.
Hannah Powell va apenas en quinto básico y ya tiene este mal que afecta sólo a una pequeña fracción de mujeres en la infancia. Su lucha comenzó en abril de este año después de quejarse de una picazón en un lado del pecho. Su madre descubrió que tenía una hinchazón y los médicos le diagnosticaron cáncer de mama. La familia de Hannah dijo que la enfermedad es conocida como un carcinoma secretor invasivo, un tipo del mal descubierto en la década de 1960. Afortunadamente, el padre de la niña declaró a la prensa que su pronóstico es muy bueno y que este tipo de cáncer es de muy lento crecimiento.
El caso tomó mayor protagonismo cuando se transmitió una entrevista por televisión donde se mostraba a Hannah en su casa mientras le afeitaban la cabeza en vez de esperar que la quimioterapia le hiciera perder su pelo, y a otros miembros de su familia que también se lo cortaron para solidarizar con ella.
Lo que esta terrible noticia nos deja como lección es que hoy día la juventud no es garantía de nada: el cáncer de mamas ya no es una enfermedad exclusiva de las mujeres mayores (como siempre se ha creído y como las reglamentaciones y dictámenes del Ministerio de Salud aún lo consideran). En la práctica, los doctores aseguran que se ven cada vez más casos de este cáncer a menor edad, pero que muy poco pueden hacer en cuanto a detección o exámenes preventivos si las normativas antiguas que dicen que la primera mamografía debe hacerse desde los 35 años no se modifican, ni se crea conciencia social al respecto.
Este es un llamado a cuidarnos más, a estar conscientes de cada cambio que nuestro cuerpo experimenta y a acudir a un especialista o realizarse exámenes cuando lo sintamos necesario. Después de todo, quien mejor conoce su cuerpo es uno mismo y nosotras, más que nadie, somos las que podamos detectar a tiempo cuando algo ande mal.


Taconeras










