Ejercitarse con el equipo adecuado
Sí, suena como algo súper obvio. Pero no lo es tanto. Mi hermana se seca en el gimnasio, sobre todo cuando se estaba preparando para su matrimonio, se metía a todas las clases posibles, que danza árabe, spinning, yoga, pilates, en fin, ¡de todo! Yo lo encontraba genial, excepto porque se gastaba muchísima plata en ropa deportiva. Que la mejor marca, que esto que lo otro. Claro, ella exageraba un poco, tenía como siete petos y miles de patas y pantalones, pero al final me di cuenta que vale la pena invertir un poquito más y sacarle el jugo al ejercicio. Me pasó dos veces. Primero, cuando quise comprar un peto para hacer ejercicio y los encontré carísimos. Pero después de un par de idas al gimnasio donde el calor y el sudor me la ganaron, decidí comprármelo. ¡Gran cambio! El peto absorve todo el sudor y eso te ayuda a mantenerte fresca y más cómoda. Segundo, fue cuando empecé con la bici. Anduve 25 kilómetros y todo súper. No me dolieron las piernas al otro día… ¡lo que me dolió fue otra cosa! Mis glúteos ya no daban más al otro día, no podía caminar, no me podía sentar, ¡NADA! Así que decidí comprarme esas patas especiales que vienen con acolchado. Otra vez, ¡un giro en 180º! ¡Así da gusto hacer deporte! Si ustedes han dejado el ejercicio por alguna incomodidad, les recomiendo invertir un poquito más en la ropa y equipo adecuadas, y notarán la diferencia.
¿Les ha pasado? ¿Tienen algún dato de equipos buenos y baratos? ¿Han dejado el deporte por estas cosas? ¡Cuéntenos!


Taconeras
















