
Taconeras, además de la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto, las mujeres tenemos otro sentido que nos permite aumentar la sensibilidad, la creatividad, la inspiración e interpretar señales. Algunos lo llaman intuición, otros, sexto sentido. Diferentes estudios de neurobiología han demostrado que las mujeres usamos los dos hemisferios del cerebro, mientras que los hombres usan sólo uno. Ambos hemisferios, derecho e izquierdo, tienen funciones distintas, el primero es la sede de las emociones, el segundo, la del pensamiento racional. Este dato no implica que seamos más inteligentes que los hombres, pero sí tenemos un criterio extra de valoración respecto a la racionalidad, denominado sexto sentido o intuición femenina. La intuición puede entrenarse y desarrollarse siguiendo unos sencillos ejercicios. Descubre cómo puedes desarrollar esta cualidad femenina tan especial y valiosa.
Cómo encontrar la intuición:
Este es un ejercicio que puede practicarse en cualquier momento y que es muy útil para encontrar la intuición. De hecho, las mejores ideas e intuiciones se dan frecuentemente mientras realizas alguna actividad cotidiana. Cuando estés caminando, trotando, o duchándote, concentra tu mente en lo que estás haciendo en ese momento, en el ritmo de los movimientos, sin pensar en nada más.
Cómo encontrar la respuesta a una pregunta:
Si en algún momento necesitas una respuesta rápida a una pregunta o simplemente deseas integrar la intuición en tu rutina diaria, este ejercicio te resultará muy útil. Después de dos o tres respiraciones profundas, visualiza delante de ti una pantalla blanca. Después plantéate mentalmente la pregunta a la que quieres dar una respuesta que vaya más allá de lo racional. Por ejemplo, cuando te encuentres a una persona, pregúntate si puedes confiar en ella o si dice la verdad. Es necesario que te atengas a la primera imagen, palabra o sensación que venga a tu mente. La intuición puede darte pistas muy valiosas.
Cómo saber si “esa” es la persona adecuada:
Después de conocer a alguien, las emociones que te invaden no son todas positivas, sin embargo, la tendencia es dejarse influenciar por algunas, especialmente por el aspecto físico, pasando por alto otras señales muy importantes. Este ejercicio te ayudará a decidir si es buena idea iniciar o no una relación con alguien que te interesa pero que todavía no conoces en profundidad. También te ayudará a descubrir si esa relación tiene futuro. El momento ideal para practicar este ejercicio es después de las primeras citas con la persona elegida. Junta las impresiones negativas que te despierta esa persona y comprueba si las sensaciones negativas que percibes van disminuyendo. Si no lo hacen, es probable que no sea la persona adecuada para ti.
Practiquen y ¡cuéntenos cómo les va!